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domingo, 25 de septiembre de 2016

El precio argentino del gas natural

En las audiencias públicas correspondientes a la Revisión Tarifaria Integral el Ente Regulador del Gas escucha las razones que esgrimen las distribuidoras de gas domiciliario y las transportistas troncales para decidir sobre la razonabilidad de los aumentos que piden. Lo que se regula es el valor agregado proporcionado por las compañías distribuidoras y la tarifa de los gasoductos troncales. El gas extraído por el productor y entregado en el punto de ingreso al sistema de transporte no está regulado. Pero aunque suene a una contradicción la tarifa final al usuario que incluye el gas extraído está definitivamente regulada y debe ser aprobada por la autoridad competente, el ENARGAS.
En estas audiencias habrá interesados como los usuarios, grandes o pequeños, que querrán hacer oir su voz y tratar de hacer bajar los reclamos de las compañías. Todos los demás hacen política. El ente debe buscar que las tarifas sean justas y razonables.
La ley de gas establece que las tarifas se componen de a) Precio del gas en el punto de ingreso al sistema de transporte; b) Tarifa de transporte; c) Tarifa de distribución. El precio de gas en el punto de ingreso al sistema de transporte, que como dije antes no está regulado, es el componente más significativo dentro de la tarifa.
Cabe averiguar entonces ¿cuál sería un precio razonable del gas en el punto de ingreso al sistema de transporte? El gas natural se vende generalmente con contratos a largo plazo porque cuando se descubre un buen pozo hay que tener un gasoducto de conexión a la red troncal y todos esos gastos e inversiones son financiadas por bancos o con capital propio por la certeza de ingresos futuros.

Producción de gas natural
La política gubernamental pasada hizo que al no tener mayores ingresos por aumento de tarifa las distribuidoras se vieran imposibilitadas de pagar un gas más caro. El Gobierno tuvo que intervenir y creó planes especiales para pagar el gas nuevo más caro y tratar de seducir a las operadoras petroleras a perforar más. 
El gráfico adjunto muestra una disminución en la producción tanto de crudo como de gas natural. Es decir, que esa política no produjo los efectos buscados. Recién en 2015 y en lo que va de 2016 vemos que la producción de gas nacional aumenta mes a mes. En el 2004 produjimos 142 millones de m3/día y en 2014 solamente 113 millones. Pero en 2015 se revirtió la tendencia logrando aumentar a 117 millones y este año ya estamos en 123 millones m3/día.



Importaciones por gasoducto y por barco
El complemento obligado a una menor producción fue la importación desde Bolivia primero -ampliando la capacidad del gasoducto en Campo Durán-  y luego alquilando barcos regasificadores de gas natural licuado (GNL). Los precios que pagamos por esas importaciones fue altísimo comparado con el que le reconocíamos al productor argentino. 
El gas barato localmente aumentó el consumo mientras que disminuyó la producción tal como lo graficamos más abajo como consecuencia de la falta de un precio retributivo.
La línea del consumo de gas natural tiene esas “jorobas” por el aumento del consumo invernal. Pero la línea de tendencia es ascendente siempre y a una tasa de creciemiento similar al crecimiento vegetativo de la población. El pico de 2010 de 152 millones m3/día trepó a 163 millones en 2012 y se mantuvo.
Al mismo tiempo, la producción de gas natural vino bajando desde 2004 hasta el año pasado, donde luego de 11 años se incrementó la producción a 120 millones m3/día. Pero debemos seguir importando de Bolivia y por GNL por barco.

Precios
Hay variedad de precios de gas del gas natural, tanto nacional como importado. Eso genera un inconveniente en las audiencias porque la explicación es técnica y los oradores políticos. Afortunadamente el ENARGAS es muy profesional y al final tendremos la certeza de que la tarifa aprobada será técnicamente correcta y políticamente argumentada y discutida.
En la cuenca  Neuquina, que es la de mayor volumen de extracción (58% del total), se pagó en este año 2016 un precio promedio de USD 3,09 por millón de BTU. En la cuenca austral off-shore que extrae el 20% del total país se pagó un promedio de USD 2,84, mientras que en la cuenca norte que extrae el 8% se pagó un promedio de USD 2,86. Estas cifras componen un precio total país de USD 2,95 por MMBTU.
Ahora bien, estos precios corresponden a un gas con líquidos tal cual se lo extrae del pozo. Argentina tiene en Bahía Blanca una planta de extracción de esos líquidos que son valiosísimos para que las distribuidoras compren el gas “seco”. En este proceso de revisión tarifaria seguramente el ENARGAS determinará los valores aceptables para el gas seco.
Un elemento fundamental en la determinación del valor del precio de gas será también los contratos a largo plazo que debieran firmar las distribuidoras con los productores. Estos contratos deben estar a la vista del ENARGAS aún cuando fueran confidenciales.
Hasta acá hemos podido contabilizar el 79% del valor de gas a tener en cuenta en la tarifa. Nos faltan los costos del GNL y del gas de Bolivia. El GNL fue importado en los años pasados a precios muy superiores a los vigentes en Europa por el mismo GNL . Hoy el gobierno lo importa a precios mucho más bajos según puede verse en el gráfico. El gas de Bolivia se rige por una fórmula que considera también el precio del crudo y por tanto ahora se ve reflejada la baja de esos precios en el gas que compramos.




Determinación del precio argentino
Finalmente, podemos ver cómo evolucionó el precio del gas que paga el consumidor argentino. Hasta 2004 no requeríamos más que cantidades pequeñas del gas boliviano. Esas cantidades fueron creciendo de los 2,1 millones m3/día en 2004 hasta los 17,3 millones de hoy e hicieron que como no podíamos comprarles más (ya sea por falta de acuerdo comercial o por capacidad de transporte) tuvimos que alquilar barcos regasificadores de GNL pagando precios elevadísimos. Empezamos en 2008 a un ritmo de 1,3 millones m3/día y ahora hasta julio de 2016 estamos en 14,8 millones día. El precio del GNL, que llegamos a pagar un precio promedio de US$ 16,74, en 2015 por efecto de la baja del precio del crudo el gas natural licuado disminuyó a US$ 11 y en 2016 hemos  pagado un promedio de USD 5,22 por MMBTU.
Si consideramos que el 79% del gas consumido es de producción argentina y vale un promedio de USD 2,95 MMBTU; que el gas de Bolivia representa el 11% y vale USD 3,75; que el GNL representa el 10% y vale USD 5,22; podríamos concluir que el precio razonable del gas que consumimos en Argentina es hoy de USD 3,25 por millón de BTU.

Para fijar un valor de gas que perdure un tiempo razonable y no estar modificando tarifas todos los años las autoridades deberán influir para lograr que los privados celebren contratos de abastecimiento a 5 años como mínimo y entonces el ENARGAS podría tomar el precio determinado antes como una base y proyectarla hasta el próximo período de revisión tarifaria.

miércoles, 10 de agosto de 2016

El sistema eléctrico argentino es sólido todavía


Nos enteramos por los medios de comunicación que si no se aumentan las tarifas de electricidad  "está en juego la provisión del sistema eléctrico". Semejante concepto provoca angustia en la gente. Ahora lo dice el Ministro de Energía y antes una de las distribuidoras de Capital Federal. Estamos frente a una nueva verdad revelada, pero no es así.
Como ex CEO de Hidroeléctrica Alicurá y ex Presidente del Consejo Mundial de Energía en la Argentina comparto el concepto de que sin una tarifa adecuada las generadoras y distribuidoras no pueden brindar un servicio adecuado en calidad ni en cantidad.
Analizando el informe de la Asociación de Distribuidores de Energía Eléctrica para 2015 vemos que la energía demandada por los usuarios residenciales, las Pymes y el Alumbrado Público representó solamente el 31% de la demanda total del sistema eléctrico. El 69% lo requirieron los grandes usuarios. Los usuarios residenciales representan el 95% de los clientes de las distribuidoras de todo el país. Es decir, las casas de familia y las Pymes somos muchos pero nuestro consumo podría ser subsidiado un tiempo más hasta que se aplique la ley 24.065 y el ENRE convoque a Audiencia Pública para definir las tarifas a aplicar.
No logro entender la política seguida por el gobierno en esta materia. En las Audiencias Públicas, son las empresas las que solicitan los aumentos y para ello deben respaldar fehacientemente sus pedidos. El ENRE decidirá lo aplicable. El gobierno no tiene nada que hacer. Su rol debiera ser el de “auxilio a los consumidores” y salirse de ser el “malo de la película”.
Ahora bien, ¿cómo mantener unos meses más este subsidio que por la vía judicial ya le están torciendo el brazo? La generación en manos estatales se concentra en Yacyretá y Salto Grande que son hidroeléctricas con un costo de combustible muy barato como el agua de los ríos Paraná y Uruguay. Representa el 56% de la electricidad que necesitamos para esta propuesta.
Incluyamos entonces a las dos centrales nucleares de Atucha y la de Embalse y agregamos otro 16% para llegar al 72% del total que necesitamos. Las centrales nucleares tienen un muy bajo costo de operación y por tanto no requieren de grandes remesas de la Tesorería.
Incluyamos entonces a las 2 centrales térmicas Timbúes y Gral. San Martín que fueron pagadas por el gobierno anterior y representan el 30% de la demanda requerida para llegar a cubrir el 100% de lo necesario para esta medida de emergencia.
El suministro eléctrico a la población y a los pequeños comercios no está en riesgo.
Si le dimos un principio de solución, aunque temporal, a los usuarios residenciales veamos cómo resolver la situación del 69% restante mencionado antes. Para ello, dejemos que las empresas generadoras y distribuidoras negocien con los grandes usuarios contratos de abastecimiento con precio pactado entre las partes. Que las generadoras compren su propio combustible y definan un precio entre las partes. El Estado no debe inmiscuirse en estas negociaciones entre privados.
Las distribuidoras le pedirán a los Entes Reguladores (además del ENRE hay uno en cada provincia) una readecuación de sus tarifas a usuarios. Si a raíz de ello los aumentos son muy significativos para el bolsillo de la gente,  el Gobierno puede gestionar la emisión de un bono o una ON cotizable en la Bolsa de Comercio, en cabeza de CAMMESA. El principal tomador sería el Estado junto a las compañías que se benefician por este incremento de tarifas. Esos bonos pueden venderse en la bolsa. De esta manera los aumentos decididos por el ENRE en Audiencia Pública que le lleguen al público serán financiados con intereses pero pagados por la gente en forma escalonada. Al mismo tiempo las distribuidoras eléctricas reciben todo el ajuste desde el primer día.
Estas ideas no son ortodoxas pero tampoco lo fueron los más de 14 años sin ajuste tarifario pero con inflación y costos crecientes para las distribuidoras.

En los últimos días se escucha que a las distribuidoras decir que el "quiebre de la cadena de pagos en la que se sustenta el sector eléctrico en su conjunto". Es cierto pero  si las distribuidoras de energía eléctrica en la órbita del ENRE no pueden afrontar financieramente estas alternativas y deciden llamar a convocatoria de acreedores, perderán la concesión según la ley. Seguramente habrá otros grupos económicos dispuestos a tomar la posta. 

domingo, 24 de julio de 2016

Opción para aumentar las tarifas eléctricas pausadamente

El pasado 6 de junio escribí un artículo que daba una opción de aumentar las tarifas pero de manera que el usuario las pudiera pagar. Los aumentos tarifarios que se vieron hasta ahora despertaron a la gente que usaba el gas natural y la electricidad como si crecieran en los árboles.
El gobierno diseñó un ajuste tarifario que tuvo un impacto tan grande en la población que todos tenemos ejemplos de incrementos que hacen dudar si el profesionalismo y la equidad que debe primar en la acción del Estado fueron buscados o se olvidaron en el apuro por ajustar.
El gobierno aumentó las tarifas en forma abrupta. Cierto es que han pasado 12 años con una demora inexplicable, pero demora al fin, de un incremento tarifario sin contemplar los aumentos de salarios otorgados en 12 años, la inflación creciente y la imperiosa necesidad de obras de mantenimiento y ampliación en sus áreas de concesión por el crecimiento de la demanda. Sin embargo, es demasiado pedir que la gente pueda pagar un aumento tan grande sin la ayuda correspondiente. No consumir no es una solución aceptable.
Como el origen del incremento es financiero (ajustar hoy lo que debías haber hecho ayer) yo planteaba en el artículo mencionado que los generadores, transportistas y distribuidores de electricidad debían cobrar el 100% de la tarifa que determinase el Ente Regulador. Por otro lado, el gobierno debía salir en auxilio de la gente y organizar a través de CAMMESA un bono que supliera la diferencia entre el 100% de la tarifa y un progresivo aumento de pagos, para que la gente no se ahogase económica ni financieramente. Los usuarios residenciales pagarían en 36 meses y las Pymes en 18. El bono cotizaría en la Bolsa de Comercio haciéndolo un instrumento de inversión y aliviando enteramente al gobierno de la carga fiscal.
Una alternativa complementaria a este bono sería segmentar la demanda residencial y de Pymes para aparearla con la generación que es propiedad del gobierno. Es decir las hidroeléctricas Salto Grande, Yacyretá, las centrales nucleares Atucha I y II y Embalse. Así se podría poner un paraguas que proteja al menos a un 79% de esa demanda. Si se incluyen a las  nuevas centrales de ciclo combinado Belgrano y San Martín cubrimos más que enteramente la demanda residencial y de pequeños comerciantes e industriales.
El objetivo de este proceder es ganar tiempo para hacer el ajuste en forma pausada sin que las cuentas fiscales se resientan fuertemente ya que el combustible de Yacyretá y Salto Grande es el agua y el costo nuclear es muy bajo. Solamente hay que financiar los gastos operativos de las centrales y el costo de combustible de las dos térmicas nuevas que el Estado pagó al contado. Veamos cómo hacerlo.

Según el informe de ADEERA para el 2015, las distribuidoras eléctricas de todo el país sirvieron a 13,6 millones de usuarios (Edenor y Edesur = 5,3 millones). De este universo 12,9 millones de usuarios corresponden a tarifa residencial con consumos inferiores a 1400 kWh/bimestre y a Pymes con consumos inferiores a 4000 kWh/bim. Ellos representan el 95% de los usuarios de todo el país.
Sin embargo esa misma gente consumió en 2015 solamente el 28% de la energía generada. Esto es:


Estas tres categorías son las de menor kWh por usuario y si se quiere proteger a la mayor cantidad de gente del necesario ajuste de tarifas que hay que sin dudas hacer, ellas deberían ser las beneficiarias.

Hacerlo con el menor costo fiscal posible
La generación hidroeléctrica de las Centrales Binacionales Yacyretá y Salto Grande del año 2015 fue equivalente al 61% del consumo residencial y Pymes. Las centrales nucleares fueron el 18%, las centrales térmicas Gral. Belgrano y San Martín el 30%. Se supera con esta generación la demanda a beneficiar y si bien no es la solución definitiva es una herramienta que puede usarse  para comprar tiempo y ajustar las tarifas moderadamente.

Ajuste Tarifario
Si durante más de 12 años las tarifas eléctricas no reconocieron los aumentos de costos en el Valor Agregado de Distribución. Si el costo del combustible de generación para el sistema se estableció en $ 120 MWh y se mantuvo inalterado durante años, claramente se ve que las tarifas necesitan reajustarse. Nadie puede negar esto.
Ahora bien, la ley 24.065 establece que es el ENRE el organismo adecuado para revisar las tarifas. Es el cuerpo profesional que evalúa las propuestas presentadas por las compañías distribuidoras de electricidad y determina cuál es el correcto valor a considerar. No debiera ser el Ministerio de Energía quien haga el cálculo y determine el ajuste ya que los tribunales se le oponen en justicia por no ser el organismo adecuado. Además lo hizo mal.
El Ministerio de Energía debe en este tema solamente  un rol de vigilancia y control de las compañías de generación y de distribución de electricidad con el objetivo de garantizar el suministro y la calidad del servicio a la gente.

Conclusiones
  • Que el gobierno promueva el llamado a Audiencia Pública en todas las provincias.
  • Que los Entes Reguladores determinen el correcto valor de la tarifa eléctrica con los precios de combustibles de hoy y con los costos operativos actuales.
  • Que mediante la generación a cargo del gobierno se asegure el suministro eléctrico a los usuarios residenciales y Pymes de bajo consumo permitiendo un ajuste tarifario sin costos sociales excesivos.
  • Que las compañías eléctricas soliciten ellas el aumento en la Audiencia Pública.
  • Que el costo del combustible del sistema se determine siguiendo los lineamientos de la ley eléctrica.
  • Que el gobierno se retire del mercado de combustible para generación y deje a los privados tomar el control como era hace 12 años. Progresivamente también.


Faltaron el pasado diciembre 1500-1700 MW de generación provocando cortes de suministro. Seguirán faltando este invierno, este verano aún más de 2000 MW. Cortes de suministro con aumentos salvajes a los usuarios no son recomendables para nada.

martes, 21 de junio de 2016

Argentina es atractiva para inversores petroleros

El CEO de ExxonMobil, Rex Tillerson, visitó Argentina a principios de junio y se reunió con el presidente, Mauricio Macri, y su ministro de Energía, Juan José Aranguren.  Macri tiene que pescar enormes inversiones para sacar a la economía de una recesión de cinco años, reducir la inflación de dos dígitos y crear puestos de trabajo. ExxonMobil quiere también poner en marcha el desarrollo de Vaca Muerta.
Tillerson dijo ExxonMobil podría invertir más de US$ 10 mil millones durante los próximos 20-30 años en el desarrollo de dos bloques adyacentes a donde ya se han invertido US $ 200 millones en perforación exploratoria. 
Estos números son estimaciones muy generales que sólo indican que siendo dichas por el CEO de EXXON hay una firme intención de invertir en el desarrollo de yacimientos de shale oil & gas como Vaca Muerta-Los Molles.
¿Es este el momento adecuado para invertir en Argentina? ExxonMobil cree que sí, siempre y cuando los resultados de su programa piloto en esta área de shale oil & gas muestren que los yacimientos son económicamente viables para producción masiva. 
ExxonMobil está trabajando con su filial XTO Energy en la exploración de los bloques de Bajo del Choique y La Invernada, donde estaban a punto de comenzar, con una inversión de US$ 250 millones. Los pozos horizontales serán perforados lateralmente para un máximo de 2.500 metros e incluyen 25 etapas de fractura. XTO manejará el proyecto, dada su experiencia en Canadá y los EE.UU., donde opera más de 30.000 pozos no convencionales. 
Si ExxonMobil empieza este proyecto de US$ 10 mil millones sería una de las mayores inversiones desde Chevron anunció la firma con YPF de un proyecto de invertir US$ 16 de millones en Vaca Muerta donde hoy producen alrededor de 50.000 bpd.

Petronas, Shell, Total y otros han estado también explorando pero aún están en las etapas de desarrollo y producción. Esto es por varias razones. La primera es que el clima económico y político empeoró durante el gobierno populista de centro izquierda de Cristina Kirchner, que gobernó desde 2007 hasta 2015. Su intervencionismo través de límites de precios, altos impuestos, control de cambio y restricciones a la entrada y salida de divisas hizo difícil la planificación de negocios. Además, el default de la deuda soberana a partir de 2001 hizo más difícil y más costoso para obtener financiación del proyecto. Con la llegada de Macri, el clima de inversión comenzó a mejorar. Su administración llegó a un acuerdo con los holdouts, lo que ayuda a ampliar el acceso de Argentina a los mercados financieros internacionales. También redujo los impuestos a la exportación, las restricciones al flujo de capitales – las empresas vuelven a enviar dividendos al exterior - y permitió una flotar libre del dólar. La combinación de estas medidas se espera que, finalmente, ayude a reducir las elevadas tasas de endeudamiento e inflación, a mejorar las finanzas estatales y a reactivar la economía. El Fondo Monetario Internacional (FMI) prevé un crecimiento de la economía argentina del 2,8% en 2017 después de una probable contracción del 1% en 2016. 

lunes, 6 de junio de 2016

Aumentar las tarifas pero que el usuario las pueda pagar

La situación es conflictiva porque se incrementaron las tarifas cuando todavía no se solucionaron las fallas en generación y distribución de electricidad.
En petróleo y gas la situación es igualmente compleja por la falta de compromiso de los operadores. Se desafectaron equipos de perforación que representan fuentes de trabajo. De esto hablaré en otra nota.

Electricidad

El siguiente esquema explica esta propuesta que se desarrolla más adelante.


El objetivo es frenar los amparos judiciales y generar en la población un alivio frente al aumento de la tarifa.

Al mismo tiempo las compañías de electricidad deben poder cobrar el aumento de la tarifa eléctrica para comenzar a recomponer las inversiones y los mantenimientos extraordinarios en equipos de generación, transformadores de alta tensión, cableados, etc. que disminuyan al mínimo los cortes de suministro y las fallas de tensión.
·         Se pueden lograr aumentos de tarifa con un mínimo de resistencias y que los usuarios paguen paulatinamente un mayor valor por sus consumos en un plazo de regularización dentro del primer período presidencial.
·         La Tarifa la debe determinar exclusivamente el ENRE mediante una Audiencia Pública.
Hay que cambiar el eje de la discusión. Si se pudo esperar 15 años se pueden esperar un par de meses más.
a)      La ley eléctrica 25.065 art 59 establece que el ENRE gozará de autarquía y tendrá plena capacidad jurídica para actuar.
b)      El inciso d) prescribe establecer las bases para el cálculo de las tarifas de los contratos. Hacerlo así evita la injerencia de la justicia.
c)       El inciso j) establece que el ENRE debe organizar y aplicar el régimen de audiencias públicas.
d)      Llamada la Audiencia en plazos cortos que puede decidir el ENRE, las distribuidoras de electricidad harán los pedidos de aumento de Valor Agregado de Distribución (VAD)
e)      CAMMESA establece un precio estimado para la generación y junto al VAD forman la Tarifa.
f)       Se escuchan a todas las asociaciones de consumidores que se anoten
g)      Se termina este proceso con una tarifa aprobada por el ENRE.
h)      Los Entes Reguladores están contemplados ahora en la Constitución Nacional con lo que los jueces poco pueden hacer.
·         Con las tarifas al usuario residencial actualizadas luego de 15 años la diferencia es ahora muy significativa y debemos encontrar un mecanismo que amortigüe su aplicación y le permita a la población pagar su factura de luz razonablemente.
·         Hay que dar atribuciones a CAMMESA  que está relacionada con Generadores, Transportistas, Distribuidores y Grandes Usuarios para que:
a)      Pueda emitir un bono que cotice en Bolsa con una línea del BCRA a través del Banco Nación que permita financiar la diferencia entre la tarifa aprobada por el ENRE y la cuota parte de un plan de pago del usuario.
b)      La cuota parte del plan de pago del usuario tiene un interés compensatorio.
c)       Con los fondos obtenidos por esta emisión CAMMESA paga a las compañías eléctricas lo establecido en la tarifa aprobada por el ENRE.
d)      Mediante el cobro de las facturas, las Distribuidoras recaudarán la cuota parte del plan de pago del usuario que cancela, parcialmente, la línea de crédito BCRA-Banco Nación.
e)      Si el bono no fuera implementado por las razones que fueren, deberá gestarse un acuerdo con las compañías de electricidad que se benefician con el aumento y financiar la aplicación gradual de las tarifas.
·         Las distribuidoras de electricidad son responsables de la calidad del suministro y por tanto su incumplimiento será pasible de multas por la energía no suministrada y las fallas de tensión. Estas multas también cancelan parcialmente la línea de BCRA-Banco Nación.
·         El que establece el aumento de tarifa es un Ente Regulador previsto en la Constitución Nacional. No el Gobierno ni su Ministerio de Energía.
·         Este esquema se financia mediante un bono que cotiza en Bolsa y de acuerdo con las normas allí previstas.
·         El gobierno ayuda a que los diferentes actores colaboren en el armado de este esquema. Gobierno Nacional y Provincial se benefician por los mayores impuestos que van a cobrar tanto en IVA como Ganancias e Ingresos Brutos.
·         Cuánto pagará el usuario? Deberá ser en consonancia con lo debatido en la Audiencia Pública. A modo de sugerencia podríamos decir:
§  Si es un gran consumidor la tarifa es aplicable desde el primer momento.
§  Si es una PYME la tarifa debería ser reducida al principio e incrementada mensualmente hasta llegar en 18 meses a la tarifa aprobada
§  Si es un usuario final la tarifa debería ser reducida al principio e incrementada mensualmente hasta llegar en 36 meses a la tarifa aprobada
·         El principio general es que Todos paguen, de un modo u otro, la tarifa aprobada o una parte de ella desde el primer momento.
·         En diciembre pasado faltaron entre 1500 y 1700 MW de generación equivalente a 2 centrales de Ciclo Combinado. Es público que no se instalaron nuevas unidades que puedan cubrir este faltante.
·         Por lo tanto, en el próximo invierno y en el verano de 2017 habrían cortes como este verano que afectarán a la industria y a los residenciales.

·         En este escenario de subas de tarifas, si también hay que recurrir a cortes de suministro, la población y la opinión de los medios será altamente negativa en un año electoral.

martes, 22 de marzo de 2016

Propuesta para hacer una aplicación progresiva de los aumentos de tarifas

Por mi actuación profesional anterior como CEO de Southern Energy International (USA) tanto para la Argentina (Hidroeléctrica Alicurá) como para Chile (Edelnor), no puedo sino corroborar la necesidad de un precio justo para la generación eléctrica y el gas natural así como también una tarifa adecuada para la distribución de electricidad.
Además, defendí estos principios cuando era Presidente del Comité Argentino del Consejo Mundial de la Energía y lo hice público en notas publicadas en La Nación, El Cronista y Diario Perfil.
Luego de más de 13 años sin una correcta revisión tarifaria, era necesario hacerlo. Sin embargo el ajuste será de tal magnitud que puede convertirse en impagable.

Se advierten entonces fuerzas muy dispares que si no son atendidas convenientemente por el gobierno producirán efectos contrarios a los pretendidos originalmente. Es decir, la población se quejará con razón y mal humor si se les aumentan exorbitantemente las cuentas que tiene que pagar mensualmente por la luz y el gas que consumen; y las empresas que ya están cerca de colapsar financiera y económicamente no podrán ni invertir en nuevos equipamientos ni mantener el personal altamente capacitado que requiere la industria energética.

No tengo el propósito de disputar la validez de los aumentos ya que seguramente las propias compañías habrán acompañado la documentación que respalda a estos próximos incrementos.
Sin embargo, un aumento de semejantes proporciones llama a tomar medidas precautorias. Por ejemplo, llamar a Audiencia Pública como lo pide la ley. Esto no fue lo hecho antes, donde no hubo una verdadera intervención de los consumidores. Además las autoridades del ENRE no habían sido elegidas por concurso ni habían obtenido la aprobación del Senado de la Nación. Hoy la emergencia eléctrica puede justificar que se tomen medidas para asegurar el suministro a la población pero no es suficiente motivo para aumentarles la tarifa. Son dos cosas distintas.

Una vez determinada correctamente la tarifa a aplicar hay que desarrollar un mecanismo de financiación de este aumento de manera que la clase baja y la clase media lo puedan pagar sin sobresaltos.
El mecanismo no es nuevo y como decía en una nota publicada en 2004 en La Nación “el esquema original de esto se conoce como London Approach y fue implementado por el Banco de Inglaterra a mediados de los 70. Otras variantes son conocidas como Hong Kong Guidelines o como Jakarta Initiatives, aplicadas en las décadas del 80 y 90”. Es decir se sabe cómo debe hacerse, ya les pasó a otros y funcionó la receta.

Esencialmente ¿en qué consiste esta manera progresiva de aumento al público a la vez que las compañías cobran el 100% inmediatamente? Asumamos que hoy un hogar paga $180 de luz y mañana debería pagar $1.260, el gobierno debe calcular una tarifa incrementada mensualmente para que en un tiempo de 3 años ese hogar vaya pagando un poco más de los $180 y vaya saldando la deuda de no haber pagado toda la tarifa de una sola vez y desde el principio. ¿Quiénes aportarán el capital necesario para financiar estos montos? Los mismos que se benefician con el aumento de tarifas: las compañías de distribución eléctrica por el citado aumento; los socios de estas compañías por la mayor rentabilidad; los bancos que financian a estas distribuidoras por un nuevo negocio financiero; las compañías de seguros que disminuyen su riesgo tanto con las distribuidoras como con los bancos que les prestan;  el gobierno por la estabilidad social y porque disminuye subsidios.
El ejemplo se grafica acá abajo:




Ciertamente esta manera es más trabajosa pero indudablemente más contemplativa de los difíciles tiempos que nos tocan vivir luego de años de despilfarro.

Además, los miembros del ENRE deben ser nombrados por concurso público y con acuerdo del Senado. Esto desde hace ya muchos años no se cumple. Ni hoy siquiera.